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sábado, 12 de noviembre de 2011

De Primeras Veces

Hoy me desperté muy temprano, de hecho, desde hace varios días tengo problemas para dormir (de paso, ¿alguien tiene algún remedio casero? ¿Algún té o algo así??), me despierto por la madrugada, a veces logró volver a dormir, otras después de dar 20 vueltas en la cama me resigno y me pongo a hacer algo más útil. Esta vez fue la segunda (: (Y sonrío porque me llevo a escribir, no porque me divierta no dormir bien).
                Todos me han dicho que son mis preocupaciones, creo que es cierto. Pero esta vez, sé que fue la sorpresa y el sentimiento. Les platicaré ahora: Siempre dije que no me gustaría que Ella fuera lesbiana, tal vez porque la conozco de toda la vida y, cuando es así, se vuelve raro, no para mal, pero es raro. Desde hace mucho más tiempo, que cuando Ella me dijo, yo ya me lo sospechaba y ahora que lo estoy pensando, probablemente en mi interior lo sabía, mi gaydar activó la alarma y por eso estaba en negación… Pienso yo. Poco antes de que me lo dijera ya me empezaba a hacer a la idea, porque sabía que llegaría el día en que lo haría y tenía que aceptarlo por mucho que me costara. En verano hablamos de ello por primera vez. ¡Jamás había hablado tan bien con Ella! ¡Jamás habría imaginado que podía hablar tan bien con Ella y de ESE tema! No diré que es lesbiana, porque no lo es (¿aún?). Tiene novio pero sé que le gustan las mujeres. Está descubriéndose y yo no seré quien la vaya a presionar, se tomara su tiempo, yo estaré para escucharla y el día que decida de qué lado quiere estar, seré la primera en estar a su lado. Regresando a GDL me dijo que le gustaba una niña en específico, ahora en Panamericanos se me hizo conocerla, yo le dije date la oportunidad pero recuerda: NO TE ENAMORES DE UNA BUGA. Pues sí, resulta que la muchachita hoy ya tiene novio o está ligando con alguien, por lo menos (lo cual no quiere decir del todo que sea buga (100%), yo creo, como dice Ana Francis, que todas son lesbianas en potencia jaja), pero el chiste es que anda con el sujeto y Ella recurrió a mí para contarme porque estaba triste y decepcionada, me llegó a lo más profundo de mi corazón, platicamos y luego mi conclusión fue: EL HUERTO (de lechugas, claro) ES GRANDE.

                No sé la razón de por qué me desperté hoy así, puede ser el miedo a la araña que no se quiere salir de mi cuarto, dormirme con la preocupación de no saber de alguien, lo que Ella me contó o que la Borreguita llegó ayer y hoy nos veremos después de un largo mes. Lo que sí sé, es que lo primero que pensé al despertarme fue que quería leer El Manual de la Buena Lesbiana, la biblia. Esta vez escogí uno de mis capítulos favoritos:

¿Clóset? ¡Ni de caoba!
Una noche, hace muchos años, cuando era lesbianita – lechuga baby – desperté de sopetón a la mitad del sueño. ¡Ese día había besado por primera vez a una mujer! La taquicardia estaba de a peso. Mi diablito, sentado en mi hombro derecho, me decía:

-Pérate, no sabes, en una de esas nomás es ella.
A lo que mi angelito, sentado en mi hombro izquierdo, reviró:
-Sí, chucha y tus calzonzotes, acuérdate de la Uruguaya de la primaria y Marian la de la secundaria y las 15 “mejores amigas de la prepa” por las que sufrías como perra.
-N´ombre – decía el diablito-, si tú has tenido puros novios, prueba irrefutable de que no eres lesbiana.
-Ajá – respondió el angelito-. Unos vodkas o no se armaba.
-¿Y eso que tiene que ver?
-¿Cómo que qué? ¿Qué no estás viendo que la muchacha es muy muy lesbiana?
-¿Tú qué sabes? Yo la veo con un muchacho y bien casada.
-Pues porque estás ciego.
-¡Y tú estás baboso! ¡Cómo crees que a estas alturas del partido le va a decir a su mamá?
-¿Cómo crees tú que a estas alturas del siglo se lo va a callar?
-¡Ay, me exasperas! ¡Toma!
-¡Y tú me chocas! ¡Toma!¡Pum!¡Pas!

Yo no dejaba de pensar en los labios que esa tarde me habían cambiado la vida.
La confirmación absoluta vino después, cuando se me presentó la oportunidad de – dicho sea con todo respeto- agarrar chichi.

Aún en la cama me puse a pensar en mi “Confirmación” y decidí convertirlo en algo útil y platicarlo con ustedes, así que encendí la computadora y me puse a escribir para dejar de perder el tiempo viendo a la araña que sale y se vuelve a meter detrás del mueble.
La primera vez que me enamoré. Esta creó que ya la he hablado. Aunque desde antes (mucho antes) yo ya sentía que algo no nadaba “bien” conmigo, no fue hasta los 15 años que el destino me puso a una de las mujeres más maravillosas que he conocido en toda mi vida. El día que la conocí supe que esa mujer me cambiaría la vida, al día siguiente no podía dejar de mirarla y después… Ya no hubo más que hacer, mi alma estaba perdida. Todos los que le siguen son especiales o memorables, en el peor de los casos, por una cosa u otra, pero el primer amor es el más tierno, dulce, inocente, emocionante…
La primera vez que tuve novia. La anterior y la siguiente fueron con la misma. La primera vez que tuve novia fue algo muy chistoso, ya viéndolo desde aquí. Casi solo hablábamos por MSN, aunque íbamos en la misma escuela, teníamos amigos en común, y su hermana iba en mi salón, nos saludábamos nada más y si teníamos alguna carta que darnos nos buscábamos y solo intercambiábamos las cosas. Ambas éramos muy tímidas. Esa primera vez, salimos del clóset juntas y fue una de las experiencias más felices y liberadoras que me han tocado vivir.
La primera vez que besé a una mujer. Estábamos afuera de la escuela esperando a mi papá, cuando vimos que ya se acercaba y de manera rápida pero muy bonita nos besamos por primera vez. Yo me subí al carro, pasé la tarde, la noche y el siguiente día con la sonrisa más grande. Un beso totalmente memorable, por la dulzura que tuvo, sí, pero por todo lo que significaba y lo que traía como consecuencia. Por la revolución que sentía yo en mi interior.
La primera vez “que se me presentó la oportunidad de – dicho sea con todo respeto- agarrar chichi.” Oh dulce confirmación. Fue algo muy intenso y, pensándolo, demasiado arriesgado, al menos, para mi edad, mi experiencia y el lugar que escogimos. Fue con mi segunda novia y como estábamos en la situación de “tú y yo contra el mundo”, en las salidas íbamos al baño, nos encerrábamos en uno y ahí podíamos estar en paz. Empezamos besándonos y un buen día sus manos (porque las mías jamás se habrían permitido dar el primer paso… o agarrón jaja) se encontraron entre mi cuello y mi cintura, fue algo… Es como, cuando quieres algo pero no te atreves a hacerlo y cuando lo tienes no te lo crees, fue una sensación completamente nueva, pero buena, claro. Y poco a poco las mías hicieron lo mismo y fue una sensación mucho mejor. Creo que no hay nada más maravilloso que sentir a una mujer entre tus manos.
La Primera Vez. Si agarrar bubi es la confirmación, entonces para “una buena lesbiana”, la primera vez es como una Graduación. Yo tuve la mía a los 17 años, mi primera vez (y todas las siguientes) fue con una mujer. Lo cierto es que la mía no fue la gran cosa, cuando me acuerdo me da mucha risa: ella tenía sus peros, yo los míos, yo no tenía nada de experiencia (claramente) aunque ella sí, en ese entonces ambas estábamos enamoradas de alguien más y como nos conocíamos muy poco creo que el resultado fue, más o menos, CAOS. Si hubiera sido un hecho aislado estoy segura de que me arrepentiría tremendamente, pero la parte bonita de la historia es que eso fue lo que inició una relación de muchos años, yo lo veo como esos inicios chistosos, porque no todo tiene que ser mágico y planeado. Y esa historia yo no la cambiaría por nada, aunque ahora que estamos aquí, para las que aún no lo hacen mi más sincero consejo es, si pueden salir buenas cosas, pero lo mejor es hacerlo enamorada. Tener sexo con una mujer es fantástico, pero hacerlo con una mujer estando ambas enamoradas es mil veces mejor que ____________ (nombra aquí lo que más te guste en un número exagerado). Créanme (:

                Y dos horas después sigo en la cama pero mucho más contenta, con una sonrisa enorme de acordarme de las cosas buenas que he vivido. Que tengan un muy buen día, les mando un gran abrazo.


miércoles, 27 de abril de 2011

La Vida Sin Internet

Hoy leí un artículo que escribió Chumina en Lesbicanarias: Lesbianas e Internet. Y bueno, yo no sentí que el internet me ayudara tanto, al menos de esa manera porque cuando yo empecé mi blog, que fue en Noviembre del año pasado, me parece, yo ya tenía 5 años de haber salido del closet, era una lesbiana libre y querida. Quiero decir que yo no me destape, ni me libere ni me acepté ni nada por internet, todo lo viví en “mi vida real”. Claro que el internet siempre ha sido algo bueno y he leído cosas muy padres y conocido a gente muy chida.
                El punto de todo esto, es que aunque el internet no hizo nada de eso por mí, igual me ayudó mucho. La gente en general se pregunta qué habría sido del mundo si no existiera el internet pero simplemente, nosotras lesbianas, preguntémonos qué sería del lesbianismo actual si no se hubiera creado el internet(al menos yo lo hago).
·         Mi relación con mi segunda novia, aunque vivíamos en la misma ciudad y asistíamos a la misma escuela, hubiera sido casi nula.
·         Mi relación con mi tercera novia hubiera sido casi imposible y tremendamente cara (porque ella si vivía lejos, muy lejos).
·         Mi Cuarta relación jamás se habría dado (porque ahí nos conocimos).
·         No tendría mi blog.
·         No existirían otros miles de blogs que conozco y me han sacado sonrisas y lágrimas.
·         Como soy muy tímida y casi no salgo no es como que este rodeadísima de lesbianas, entonces si no hubiera entrado a internet y leído de tanta gente y conocido a tanta gente sería mucho peor.
·         No hubiera conocido chavas de las dos ciudades donde vivo, mi círculo de amigas sería mucho más chico.
·         Sabría menos de sexo, viéndolo por el lado de lo que he leído.
·         Sabría mucho menos de activismo y derechos.
·         El It Gets Better Project, por mencionar uno, no existiría.
·         Habrían miles más de suicidios.
·         Lo más probable es que todavía no podríamos casarnos y ni que decir adoptar.
·         No conocería cantantes lesbianas.
·         No podría leer a Ana Francis que me ha cambiado la vida
·         No conocería la historia gay y, más importante, lésbica.
·         Entre otras miles de cosas…

Y si, creo que lo mejor que pudo pasarnos a las lesbianas fue el internet. Imagínense un mundo sin este, creciendo con mil dudas sin nadie que te las responda. De  cierta manera creo que esta padre, porque a mí me gusta más aprender de mi propia experiencia y yo así lo quise hacer. Pero hay cosas que te matan y no puedes vivir esperando a que llegue una respuesta. No sé… Fue bonito pensar en esto, lo que podría no estar en mi vida y que, sin embargo, lo está y me siento más agradecida por esto que antes.

¿Qué habría cambiado en sus vidas?

sábado, 22 de enero de 2011

If You Really Knew Me

Casi todas las personas dicen que les encantaría repetir la prepa. Para mí, es todo lo contrario. ODIÉ con toda mi alma la prepa. Ok, si, como todo tuvo su lado amable. Conocí a mi mejor amiga, a mis dos mejores amigos, viajé a Canadá y tuve una novia, saqué 10 en cálculo y un par de otras cosas, pero en general fue un infierno mi prepa y por nada del mundo repetiría ese tormento.
                Entonces hace unos días conocí este programa que se llama If You Really Knew Me. Se me hace una idea padre. El primer capítulo que vi fue de un gay latino que se acababa de mudar de ciudad y por tanto de escuela y no tenía amigos, aparte de que muestran a todos los grupitos, ya saben, que los atletas, las populares, los nerds, los emos, etc. Y una persona de cada grupito como representándolo. Llegan los del Día del Desafío y los hacen abrazarse, los ponen en círculos para que hablen entre ellos y al final les dicen cosas y si se adapta a su vida deben cruzar una línea.
                Me encanta, la verdad, debo admitirlo. Porque yo como el 90% de los estudiantes, de una u otra manera, fui bulleada. A mí me discriminaron, me juzgaron y molestaron. No me importa mucho, sinceramente, porque siempre supe quien era yo y si algo hago, es agradecer a esos imbéciles porque me hicieron más fuertes. Pero por supuesto que hubiera preferido no haber tenido que pasar por todo ello. Sobre todo, mi gran rencor es que por ellos se llevaron a mi novia (en ese entonces) lejos de mí. Me hubiera encantado que todos se pusieran en nuestro lugar, pensara en lo difícil que ya es, y nos mostraran un poco de respeto. Que se hubieran guardado esas palabras de odio y burla y su silencio, en lugar (por no decir una palabra de aliento), hubiera sid mucho más agradecido.
                Porque como dice EMDLBL [http://darkfashionprincess.blogspot.com/2010/12/ana-francis-y-el-manual-de-la-buena.html] las lesbianas somos como las televisiones: cada familia tiene por lo menos una. Todos conocen a un gay o una lesbiana y algunos otros hasta transexuales. Todos tenemos o hemos tenido problemas familiares. Todos hemos sentido presión de la sociedad. Todos nos hemos sentido solos. Todos hemos sufrido la partida/ausencia de alguien querido e importante. Todos hemos querido salir adelante. Todos hemos querido ser parte de un grupo… Y si, en lugar de fingir que a nosotros no nos pasa y ver por encima de la nariz a los demás que si,  admitiéramos que si lo sentimos, que si nos sucede y nos uniéramos todos para facilitarnos la existencia que ya de por si trae consigo algunos problemas inevitables, pienso que la vida sería mejor, nuestra estadía en la escuela también y ni que decir de las calificaciones, además que en el peor de los casos (o mejor, depende de cómo lo ven) los suicidios se reducirían en gran manera.
                En fin, hablando de que aún hay esperanzas por un mundo mejor…

domingo, 19 de diciembre de 2010

Ana Francis y El Manual de la Buena Lesbiana

Mi primera idea era hacer una lista de mis lesbianas favoritas, luego, como antier vi Avatar, quería babear y escribir de Michelle Rodríguez, después pensé que debía escribir sobre Ellen porque es la mejor de todas. Pero decidí que no. Si voy a escribir de alguien, sobre todo siendo la primera vez, voy  escribir sobre la mujer que me inspiró, que me ayudó a decidirme por escribir, la que escribió uno de mis libros favoritos, el que siempre me hace sonreír o sentirme comprendida. Ana Francis Mor. (Se oyen los aplausos XD)



La verdad es que no se encuentra, o yo no he encontrado, mucha información de ella, más que nada son artículos pero no tanto de su vida personal. Pero que importa. A quién le importa (me imagino de música de fondo la canción de Thalia) que si es hija de no sé quién y si tiene 48 hermanos o si estudió en la mejor o peor escuela y que si qué. Nos gusta como escritora y eso basta; además que sabemos que encontró a su media Lechuga entonces, que más buscamos. Así que aquí les dejó la página donde encontrarán todos sus artículos, publicados y no publicados en su libro. Que lo disfruten y sigan conociéndola mediante sus textos, ahora si tienen la oportunidad de conocerla en vivo… INVITENME (yo no pude verla cuando fue a la FIL >.<)




Twitter de Ana Francis: http://twitter.com/anafrancismor